La seguridad de la vivienda

En todo el mundo la inseguridad ha incrementado considerablemente, los factores que generan este auge son diversos; pero, lo más importante es considerar de que forma aumentar la seguridad, especialmente en las viviendas que han sido las mas afectadas en Valencia por la delincuencia.

La técnica mas empleada es el bumping, esto se debe a que es el método que genera menos ruido, menos daños y por el menor esfuerzo aplicado; lo su dificulta que los propietarios noten que han sido robados, sino hasta después que ingresan a la vivienda o hasta que su seguridad se vuelve vulnerable.

Por este motivo los cerrajeros en Valencia capital de Vicente Camarasa, han optado por actualizar la tecnología de la cerrajería; con el fin de garantizar la máxima seguridad en cualquier tipo de vivienda.

¿Cómo asegurarse contra el bumping?

La solución antibumping que ofrecen los cerrajeros en Valencia capital de Vicente Camarasa, consta de la instalación de un nuevo sistema de cerraduras en la vivienda; estos mecanismos se diferencia de las cerraduras convencionales ya que están considerablemente reforzadas.

El bumping es una técnica que consta del uso de una llamada «llave maestra», la cual ha sido alterada en su estructura para liberar los cilindros de cualquier cerradura.

Este procedimiento hace que la cerradura falle sin ser forzada ni dañada, lo que produce que algunas aseguradoras se nieguen a realizar algún pago por indemnización a los propietarios. Siendo esta una de las razones principales por las que cada vez son más los valencianos que solicitan un servicio de cerrajería.

Por otro lado, las cerraduras antirrobo han recibido una fuerte aceptación del publico en general debido a que sus cilindros están reforzados; esto hace que la misma no pueda ser vulnerable ante llaves modificadas. Adicionalmente el uso de este tipo de sistemas, limita el número de replicas de una misma llave.

Por tratarse de un sistema exclusivo aplicado por los cerrajeros en Valencia capital de Vicente Camarasa, el mismo solo dispone de un número limitado de llaves capaces de abrir una misma puerta; en esencia porque las llaves de este tipo de cerradura son de diseños particulares.

Debido a estas exigencias, los fabricantes cerrajeros prefieren crear entre 2 a 4 llaves similares para un mismo pestillo. De esta manera se limita la cantidad de personas que tendrán libre acceso a la vivienda, al mismo tiempo que se reduce la vulnerabilidad del sistema.